Qué es el metabolismo basal y cómo podemos cambiarlo

La Clave para adelgazar es entender qué comer, cuándo comer y cómo comerlo”, ofrece la Dra. Amaro, que ha patentado un procedimiento para perder peso que se basa en conseguir un índice de metabolismo basal superior al del punto de partida. “Esto facilita la ingesta de comestibles en cantidades superiores a las del inicio sin que repercuta en el peso final del paciente”, afirma. Suena bien, pero ¿qué es precisamente el metabolismo basal ? Según enseña la doctora, este criterio se refiere a las calorías simples primordiales para subsistir (levantarnos, respirar…). Éste difiere de unas personas a otras y cambia en funcionalidad de los hábitos de vida de cada individuo (genética, edad, práctica de ejercicio, tipo de nutrición…).

Que es el metabolismo basal (VIDEO)


Las prácticas de ejercicio y la nutrición asisten a incrementar el metabolismo basal

Para calcular el metabolismo basal de cada individuo, la doctora emplea una fórmula que, por ejemplo cambiantes, posee presente el peso, la altura, medidas de la cintura (en centímetros y el porcentaje de grasa, que se mide con plicómetro), medida de la cadera, porcentaje de grasa total, kilos de grasa total, tensión arterial y educación física. Además se analizan los hábitos de vida del paciente: tipo de trabajo, oportunidad de comer o no en el hogar, continuidad de viajes y de ocio… Una vez calculado el apunte, la autora del procedimiento ofrece incrementar el metabolismo basal de la persona que quiere perder peso por medio de la nutrición y de las prácticas de ejercicio físico, pero no de una manera puntual sino permanente, de modo que esa persona consiga cambiar su estilo de vida.

Una dieta ‘sin mantenimiento’, su seña de identidad

Flexibilidad. “Es difícil seguir estando a dieta por un extenso tiempo de tiempo, por eso los especialistas debemos comprender los hábitos de los pacientes y adaptar el régimen a sus pretenciones y costumbres”, enseña la Dra. Amaro.

Introducción progresiva de comestibles. “La primera semana se arranca con proteínas, frutas, verduras, lácteos y frutos secos y el resto de los comestibles se van ingresando en funcionalidad de tus propiedades y tus deseos, sin tener que aguardar a que se produzca pérdida de peso”, detalla la doctora.

Dos comidas/cenas libres a la semana. La experta afirma que esto impide que se tenga que renunciar a la vida popular y ayuda a vigilar la ansiedad, mientras se adquieren hábitos de vida saludables.

Concepto lineal. Al basarse en la consecución de un índice de metabolismo superior al del punto de partida no hay los conceptos de fase de adelgazamiento y fase de cuidado ya que, de la misma forma que enseña la doctora, el cuidado se aplica desde el primer día.

La educación física, algo natural. Vincula las prácticas de ejercicio físico adaptadas a las propiedades y opciones de cada tolerante, de modo que esta actividad acabe incorporándose a la vida día tras día del tolerante de una manera natural.

Se elimina el efecto choque. Una vez acabado el régimen el cuerpo consigue quemar las calorías adecuadas para sostener el peso de manera saludable. “El paciente va a poder comer de todo (de forma racional) sin miedo a engordar y va a existir conseguido unos hábitos de vida saludables, que deberá sostener a lo extenso de su historia.

Por raro que parezca uno de los puntos que cuesta más a la gente que han seguido este procedimiento es gozar de ambas comidas o cenas “libres” a la semana. “Unas ocasiones porque se empeñan en saltarse ese privilegio y eso es algo que no se puede llevar a cabo porque es contraproducente y elimina el criterio de dieta “lineal” y otras porque se dan atracones, ya que de todas formas puedes comer lo que quieras, es considerable llevarlo a cabo de manera racional”, argumenta la Dra. Amaro.

Para lograr unos hábitos de vida saludables, la experta ofrece además continuar estos consejos:

  • Incluye el ejercicio, las prácticas del día a día, como parte de tu vida.
  • Desayuna siempre, es la comida más considerable del día.
  • No tienes que estar jamás bastante más de ocho horas consecutivas sin comer nada. “Recuerda que acostarse sin cenar es una manera de ayuno y que tu cuerpo va a estar deseando guardar en forma de grasa al día siguiente en tu cuerpo cualquier alimento que ingieras”, enseña.
  • Toma algo a media mañana y a media tarde.
  • Consume más pescado (más blanco que azul) que carne.
  • Hidrátate, recuerda beber líquido acorde a tus pretensiones.
  • Consume azúcar moreno en vez de azúcar blanca o edulcorantes como stevia.
  • No elimines la sal y consume todas las especias que quieras, ya que aportan minerales y vitaminas.

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