Hoy les traemos 5 especias con súper poderes

No sustituyen a los tratamientos doctores, pero asisten a hacer mejor nuestra salud de un método tan simple (y sabroso) como echar mano del estante de los condimentos. pic (4)Puede que sean diminutas como un grano de arroz o ligeras como una pestaña, pero no menosprecies el potencial saludable que tienen dentro. Las especias (todas tienen sus virtudes) son pequeñas y capaces cápsulas de minerales, antioxidantes, vitaminas y otras sustancias que te van a ayudar a evadir las digestiones pesadas, a elevar tu estado de ánimo o a sostener a raya tus escenarios de colesterol. Y no terminan ahí sus provecho.

Añádele estos: contribuyen a incrementar el nivel de saciedad sin agregar ni una caloría de más a tus recetas, y te asisten a rebajar tu consumo períodico de sal (que en España duplica la tasa saludable recomendada por la OMS) sin que tus platos queden insípidos. ¡Al contrario! Cobrarán novedosa vida con un subidón de gusto y aroma.

¿Quieres descubrirlas?

Cúrcuma anticáncer

“Probablemente, sea el alimento más anticáncer que hay.  El inicio antitumoral de la cúrcuma es la curcumina, capaz de inhibir el desarrollo de varios tipos de células tumorales (ovario, mama, colon, hígado, pulmón, páncreas, estómago, vejiga…)”, afirma la dra. Odile Fernández, autora de Mis recetas anticáncer (Ed. Urano).

Y no habla por hablar: investigadores del respetado hospital MD Anderson de Houston han demostrado que este ingrediente posee la aptitud de inhabilitar al aspecto NF-kappaB, que es el que asegura a las células tumorales frente a los mecanismos de el propio sistema inmune que intenta eliminarlas.

Inhibiendo la proliferación de células tumorales y la transformación de cédulas normales en cancerosas, inducen su autodestrucción y frenan la metástasis y reducen los tumores.

“De hecho, no fuimos capaces de hallar un solo tipo de cáncer que no responda a la curcumina en el laboratorio”, declaran lo profesionales del MD Anderson Cancer Center. Otros estudios, como el del Instituto Linus Pauling de la Universidad de Oregon y la Universidad de Leicester, corroboraron la relación entre el consumo de cúrcuma y el descenso de peligro de padecer cáncer en humanos y su eficacia en el régimen de distintos cánceres debido a que, además, capacidad la actividad de la quimioterapia y radioterapia.

¿Cómo tomarla?

Como condimento en cualquier plato: arroces, pollo, ensaladas, guisos… Pero lo mejor para hacer más simple su absorción y, por tanto, su eficacia, es, como sugiere la dra. Odile Fernández: “Preparar una infusión con té verde, pimienta, cúrcuma y unas gotas de zumo de limón”.

Azafrán contra los bajones anímicos

Si deseas dejar de verlo todo negro, alíate con estas hebras de brillante color anaranjado. En la vieja Persia, el azafrán era el régimen más habitual para las depresiones y deberíamos continuar su ejemplo. Y es que esta especia ayuda a achicar la sintomatología de las situaciones leves o moderados de depresión y ansiedad: contribuyendo a achicar los cambios de humor, la irritabilidad, los estados de tristeza o euforia, la melancolía, la desidia, las alteraciones del sueño…

Lo dice un estudio anunciado en la revista científica Progreso en Neuropsicofarmacología & Psiquiatría Biológica, en el que se comparaba la acción del safranal (uno de los principios activos del azafrán) con la fluoxetina, empleada para el régimen de los estados depresivos. El safranal además es capaz de estimular la producción de neurotransmisores como la serotonina y la noradrenalina, lo que ayuda a hacer mejor el estado anímico.

¿Cómo usarla? 

Tres o 4 hebras (suelen ser más eficaces que el polvo) bastan para ofrecerle un toque de color y gusto a sopas, paellas, risottos, salsas…

Comino para asistir a la digestión

Si deseas una prueba de si trabaja o no, fíate de este dato: los antiguos romanos lo tomaban tras sus banquetes para evadir los gases, la hinchazón abdominal y las digestiones pesadas… Y todos entendemos cómo se las gastaban en lo que a comilonas tiene relación. El comino estimula la vesícula biliar y el páncreas para secretar enzimas y bilis, que descomponen los comestibles en nutrientes aprovechables. Su contenido en un aceite esencial llamado aldehído cumínico lo convierten en un increíble tónico estomacal y su riqueza en flavonoides es la responsable de su acción antiinflamatoria.

¿Cómo utilizarlo? 

Añádele unos granitos (pocos) a legumbres, coles y ensaladas para impedir gases. Además puedes tomarlo en infusión, mezclado con hinojo y anís estrellado: hierve una cucharada sopera de cada uno y tómalo luego de las comidas.

Canela para los índices de glucemia

La verdadera, la de la diversidad Ceilán (cinnamomum verum o zeylanicum), que procede del interior de la corteza del árbol del canelo, presume de poseer multitud de virtudes saludables: posee caracteristicas digestivas y además expectorantes que ayudan a calmar los catarros y combatir las bacterias que provocan el mal aliento. Pero además, por medio de sus polifenoles ayuda a encender la insulina y a transportar la glucosa en la sangre.

Los resultados de un estudio publicados en la revistas Annals of Family Medicine apuntan que, por medio de ellos, se consigue una reducción del azúcar en la sangre y además se mejoran los escenarios de colesterol y triglicéridos. Los autores subrayan, sin embargo, que en ningún caso la canela reemplaza a la medicación y que conviene averiguar al médico sobre su consumo porque puede jugar con algunos comestibles y, en exceso, ser tóxica.

¿Cómo usarla?

Como ingrediente para dulces y postres (natillas, arroz con leche, manzanas asadas…), pero además para recetas más arriesgadas, como estofados de cerdo o cordero, arroces o infusiones. Es, además, un sustituto del azúcar con el que puedes endulzar el café (añadiendo una cucharadita al agua de la cafetera).

Fenogreco para el colesterol

¿Feno… qué? No es de las especias más reconocidos y puede que ni te suene, pero quédate con su nombre porque si empiezas a utilizarlo, por el momento no vás a querer pasar sin él. Durante la Edad Media y el Renacimiento, se consideraba “la planta que curaba todos los males”. No iremos tan lejos, pero lo que es seguro es que media cucharadita de café en la olla le aportará un gusto entre dulce y amargo, entre apio y caramelo, que elevará a otro nivel tus lentejas de toda la vida o un buen guiso de ragú, entre otras cosas.

Eso tiene la posibilidad de ser bastante para animar a alguno a integrar este ingrediente de la familia de las leguminosas en el estante de las especias, pero es que también ha demostrado tener un asombroso efecto contra el colesterol. De esta forma lo ha señalado un estudio de la Universidad de Maryland (EE.UU.) en el que se observó que esas personas que han tomado 4 cucharaditas de polvo de fenogreco al día durante ocho semanas, redujeron sus escenarios de LDL (el colesterol malo, el que tapona nuestras arterias) y triglicéridos hasta un 30%. La aclaración podría residir su alto contenido en fibra soluble, reconocida aliada anticolesterol.

¿Cómo tomarlo?

Puede hallarse en polvo, en semillas o germinado. Forma parte además de varios curris y de los combinados de especias frecuentes como el ras el hanout o garam masala. Se puede utilizar como espesante de guisos, estofados o sopas. Como germinado, aporta una textura crujiente a las ensaladas.

4 reglas de conservación

Mejor enteras. Puede que en polvo sean más cómodas, pero las especias, una vez molidas, pierden sus caracteristicas más de forma rápida, por eso, cuando sea viable cómpralas enteras en semillas o granos y muélelas antes de usarlas

Nunca caducadas. Por bastante cariño que le hayas cogido a ese botecito que transporta en tu alacena desde que te mudaste, deshazte de él porque indudablemente por el momento no vale para nada. Redactar la fecha de adquisición en la tapa y deshazte de las que tengan bastante más de un año si son molidas (las enteras tienen la posibilidad de durar más). Si no tienes idea cuándo las compraste, fíate de tu olfato: si al abrir el bote no percibes su olor rápidamente… sospecha.

Bien almacenadas. Su peculiar aroma y gusto se lo tienen que a sustancias que se esfuman con simplicidad… y con ellas sus caracteristicas saludables. El vapor, la luz y el calor son los primordiales ladrones de su esencia, por eso conviene conservarlas en frascos herméticos en un espacio fresco, seco y oscuro… Una balda encima del extractor, o junto a la vitrocerámica o el microondas no es el sitio correcto.

Siempre secas. Cuando las emplees, usa una cucharita bien seca para no humedecer el resto del contenido de los botes.

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