Aceites faciales,con oro líquido

Es el régimen prodigioso. Con unas escasas gotas, esa fórmula multiusos hidrata, ilumina y rejuvenece la piel, además de dar buenas dosis de relax.
1450114829_pic11TB9YOKHay una aceptable razón para que te los encuentres en todas partes: los aceites reúnen la más grande cantidad de activos naturales por gota. Y todas ellas consigue un efecto inmediato en tu piel con una mínima cantidad. Por eso son enormemente efectivos y duran una eternidad. ¿Qué más puedes pedirles? Que sean simple de utilizar, tengan una textura maravillosa y den resultados. Ya que sí, los aceites además te proponen todo eso.

Incorpóralos a tu rutina

En cuanto los pruebes, te fascinarán, pero tienen truco en el momento de aplicarlos. Seguro que ya te has enfrentado en plan novata al instante bote transparente con producto dorado de aspecto ultralujoso que, una vez abierto, te aplicas como si fuera una loción. Y entonces empiezan los inconvenientes. Porque, como te has dado bastante, la sensación aceitosa se ve que no va a ocultar nunca de tu cara. Te exponemos cómo subsanar este error. Estos son los pasos imprescindibles:

La cantidad justa se debe tener precaución con la medida y jamás superar las tres o 4 gotas para la cara. Una manera de no equivocarte es utilizar una gota en el dedo índice, otra en el corazón y la más reciente en el anular, en vez de llevarlo a cabo sobre la palma de la mano.

Caliéntalo para despertar los activos Frótalo con las manos. Ese gesto, unido a tu temperatura corporal, va a hacer que sus activos se pongan en desempeño.

Sigue el ritual Los aceites acostumbran componerse de diferentes extractos naturales, con provecho concretos. Los aceites esenciales aportan un plus de aromaterapia que deberías explotar. Cuando has frotado las tres gotas entre las manos, colócalas por encima de tu rostro, ahuecadas, para que la conjunción de aromas se sitúe justo por encima de tu nariz. Inspira despacio tres ocasiones para inhalar las caracteristicas de todos los ingredientes. Los profesionales recomiendan hacerlo con los ojos cerrados. De esta forma, oxigenas los tejidos, aumentas el relax y la pituitaria prepara la piel para recibir todos los provecho del aceite.

Entrena tus manos en este momento que el calor ha fundido el aceite y listo para accionar a más grande hondura en tu piel, aplícalo con un masaje para duplicar su eficacia.

Desliza las palmas por tu rostro siguiendo estos consejos:

Empieza desde la nariz hacia los pómulos, con un movimiento ascendente.

Junta los dedos de las dos manos en la barbilla y desliza cada una hacia un lado, subiendo por la línea del óvalo facial, y baja después al cuello y el escote.

Con tres dedos de las dos manos en el centro de la frente, masajea ascendiendo y acaba en las sienes.

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