Estos son los tres pensamientos tóxicos que boicotean una dieta

Si quieras perder peso tienes que tener la cabeza de tu parte o se convertirá en tu peor enemigo. Solo con estos tres pensamientos, tu cabeza es capaz de terminar con la dieta más delicada del mejor de los nutricionistas. Te los recordamos para que los destierres de tu cabeza.dieta_sin_sufrir
 1. “La comida sana es sosa y aburrida”. Es un pensamiento complicado de inhabilitar porque, acertadamente, la comida con grasa, con sal y procesada posee más gusto. Más allá de esto el inconveniente primordial es que te acercas a la dieta como a un castigo que te ordena a comer cosas sosas. Si la vieras como una utilidad que te va a proporcionar ayuda a cambiar de hábitos para ser más saludable y sentirte mejor a lo mejor consigas cambiar este pensamiento por este otro: “La comida sana es preferible para mi salud y no engorda”.

2. “Siempre me quedo con hambre cuando como sano”. Relacionar lo saludable con el hambre es otro modo negativo de comenzar una dieta. Hay una inclinación a comer bastante que ha implementado la creencia de que la agrado unicamente se consigue en el instante que está lleno a reventar. En esta situación para superar este pensamiento a lo mejor deberías reconsiderar tu criterio de agrado. Si en algún instante consigues sentirte satisfecho sin tener la sensación de que la tripa te va a explotar vas a tener el 50% del triunfo de tu lado.

3. “Comer me hace feliz”. No de la empresa, no de la conversación, ni de los eventos o actos sociales relacionados con el acto de comer, sino los comestibles en sí. Esta creencia viene de una vinculación emocional con la comida. En oportunidades esto pasa porque se empleó durante la niñez con continuidad como castigo o como recompensa por parte los padres. No obstante, alrededor del acto del comer hay otras satisfacciones sociales, además de la comida que además son un exitación. A lo mejor deberías plantearte gozar de todo el grupo.

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